Dos volúmenes puros, de inspiración nórdica, proyectados por el propio arquitecto que habitaría el lugar.
El primero alberga la vivienda principal: estar, cocina, dormitorio, baño y una galería techada que extiende el interior hacia el paisaje.
El segundo volumen funciona como cuarto de huéspedes, con baño en suite, pensado para recibir visitas con comodidad y privacidad.
Una propuesta simple, elegante y coherente con su entorno.